jueves, 6 de enero de 2011

Oh, el dolor, el horrible, horrible dolor.

Pues resulta que ya conseguí trabajo, hoy. Es en una oficina, no es así algo enorme, pero es algo y mantendrá mis tardes ocupado. Y estoy seguro que como le busqué tanto en días pasados que en cualquier momento pudiese surgir algo nuevo ó mejor. Además, es temporal. También en lo que entro a la escuela, decidí meterme a hacer algo y surgió la oportunidad de meterme al muay thai y me metí.

Pero oh, el dolor, el horrible, horrible dolor. Jamás me había cansado tanto y jamás en mi vida había amanecido tan adolorido. Llevo a penas dos clases, es diario de 8am a 10am (oh, el horrible, horrible cambio de habitos de sueño) y hoy amanecí caminando como alguien de 86 años, me dolía me duele, el pecho, el cuello, los muslos, los chamorros, el abdomen, la espalda... ¡puta! me duelen músculos que no sabía que tenía. Y es que el pinche instructor(?) es muy intenso, pone cosas que no deberia poner en la primera clase a alguien como yo, que en un año no ha hecho ejercicio en serio y se la a pasado tragando porquerías, sniff... es viejo y mamón y... y... ¡vigorexico! se me figura un chingo al papel que hace Clint Eastwood en la película de "Million Dollar Baby".

Me gustaría poder poner una foto, pero es que tengo miedo que me diga algo si lo hago, repito, es muy intenso y mamón. Voy a tratar de tomar un par.

Y ya, creo que voy de menos a más en esto de enderezar mi vida. Tengo muchas ganas de dejar atrás la caricatura que hice de mi mismo y sencillamente mejorar.

P.D. Si, se que puede malinterpretarse esto, sé que pueden pensar que me metí para aprender a romper madres, pero no, ese solo es un plus, mi primer objetivo es romperle su madre al Mucha Lucha y después no sé, competir, trarme una medalla de 34avo lugar, pero traerme algo.

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