jueves, 8 de enero de 2009

Flores del mal

Y oigo el cráneo a cada burbuja
rogar y gemir:
-Este juego feroz y ridículo,
¿cuándo acabará?

Pues lo que tu boca cruel
esparce en el aire,
monstruo asesino, es mi cerebro,
¡mi sangre y mi carne!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El amor y el craneo?

Jonathan dijo...

No, burbujas de sangre.

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